El arte en la Ruta del Serrablo, un recorrido por las iglesias del románico mozárabe de Oliván, Orós Bajo o Susín que nos permitirá descubrir bellos templos construídos, probablemente por la “cuadrilla larredense”.En Larrés podremos ver su castilo y la excelente colección permanente de su Museo de dibujo.
No debe faltar la visita a Sabiñánigo, sede del Museo de Artes Populares del Serrablo, que muestra cómo vivían los habitantes de esas tierras, al que en breve se unirá “Pirenarium”, espectacular proyecto sobre los Pirineos en miniatura. En lo deportivo, la capital del Alto Gállego es conocida mundialmente por su vocación ciclista y como organizadora de la Marcha Cicloturista “Quebrantahuesos”.
Siguiendo el curso del Gállego hacia el norte, entramos en tierra de Biescas, que nos remonta a los orígenes de la historia con el dolmen de Santa Elena, próximo a la ermita del mismo nombre. A medida que ascendemos, la naturaleza va cobrando protagonismo y sus paisajes se convierten en el hábitat idóneo para mostrarnos animales en semi-libertad, como en el parque faunístico de “Lacuniacha, en Piedrahita de Jaca.
El corazon del Valle de Tena está salpicado de pequeños pueblos de piedra, senderos y embalses como Búbal o Lanuza o lugares con encanto como Sallent. El Balneario de Panticosa, que está recuperando su esplendor de antaño gracias a un ambicioso proyecto de restauración, nos permitirá disfrutar de las aguas termales que han aliviado dolencias desde el siglo XIX.
Las posibilidades de disfrutar del ocio, deporte y tiempo libre son casi infinitas: esquí alpino en Formigal y Panticosa, esquí nórdico en la Partacua y Balneario de Panticosa, esquí de travesía, montañismo, senderismo, pesca… y el festival de músicas del mundo “Pirineos Sur”, cada mes de julio en Sallent y Lanuza…
Pirineos Sur. El festival internacional de las Culturas, se ha convertido ya todo un referente mundial de la música desde su privilegiado enclave en el Valle de Tena. El escenario flotante del embalse de Lanuza reúne cada mes de julio a miles de amantes de la música y culturas del mundo atraídas por el excelente programa no sólo musical, sino también de actividades paralelas- mercados del mundo, exposiciones, teatro…”.
Sin embargo, en Alto Gállego también perviven las tradiciones ancestrales, como la tradicional romería a Yebra de Basa, entre otras.